En el aula mundo hay alumnos tan dispares (de procedencia y creencia) que no es de extrañar que como en una orquesta, cada cuál lleve su propio ritmo, creando de lo que se pretende idealmente (una armónica sinfonía) derive en una no tan "ideal" realidad cacofónica. Es normal que si en un determinado curso, juntamos a alumnos que tan apenas han empezado a leer y escribir, con otros que ya escriben sus propias novelas, o si se quiere, por continiar el símil musical, empezado a soplar la flauta, con los que ya componen obras propias, por mucho empeño que pongan los últimos, la obra ha de sonar fatal.
Lo mismo pordría decirse de aquel profesor, que lejos de ser el mejor, se cree no sólo el mejor sino también en posesión de la verdad, y así con cada aula y profesor. Si las aulas son los países y los profesores los dirigentes, ¿qué esperamos pues? Pues un aula mundo cuanto menos mejorable...
miércoles, 17 de diciembre de 2014
lunes, 10 de noviembre de 2014
Polina y yo (nosotros)
Polina es pequeña, traviesa y saltarina, tan suave por fuera que se diría que es toda de algodón, que no lleva huesos.
Polina tiene la mirada de un ratón.
Su caminar recuerda a una bailarina, y con su risa de cascabel, cuando la llamo, acude a mis dedos alegre y dulce como la miel.
Si la dejo suelta, me mira y se ríe, (esta es la mía, piensa),
tililan las flores a su paso, y hace del rozar del viento su hogar, hasta que ya no se la puede ver más.
Quizá pasen un día o dos, quien sabe si una estación, (si es que la vuelvo a ver).
Polina vive rodeada de algodones en un coco de cristal,
tan profundo es su sueño que temo que no vuelva a despertar,
entonces...la llamo, ¿Polina? Y se asoma adormilada al mundo,
y descubro en ella el mundo.
Polina tiene la mirada de un ratón.
Su caminar recuerda a una bailarina, y con su risa de cascabel, cuando la llamo, acude a mis dedos alegre y dulce como la miel.
Si la dejo suelta, me mira y se ríe, (esta es la mía, piensa),
tililan las flores a su paso, y hace del rozar del viento su hogar, hasta que ya no se la puede ver más.
Quizá pasen un día o dos, quien sabe si una estación, (si es que la vuelvo a ver).
Polina vive rodeada de algodones en un coco de cristal,
tan profundo es su sueño que temo que no vuelva a despertar,
entonces...la llamo, ¿Polina? Y se asoma adormilada al mundo,
y descubro en ella el mundo.
jueves, 16 de octubre de 2014
Noche y día, luna y sol.
Te acerqué la luna a tus labios,
tú me acercaste a las estrellas,
Bellas y crueles, tan lejanas...
tan cerca que casi las pude tocar,
cuando en tu mirada me las dejaste acariciar.
Y en esos instantes me dsecubrí desnudo,
bañado por su mortecina luz,
y fue así que no entendí lo que ya comprendía,
y que por eso te acerqué la luna y tu a mí el sol.
Te acerqué la luna a tus labios,
tú me acercaste a las estrellas,
Bellas y crueles, tan lejanas...
tan cerca que casi las pude tocar,
cuando en tu mirada me las dejaste acariciar.
Y en esos instantes me dsecubrí desnudo,
bañado por su mortecina luz,
y fue así que no entendí lo que ya comprendía,
y que por eso te acerqué la luna y tu a mí el sol.
Mi Yegua Asturiana:
Mi yegua asturiana ríe come mansa;
su pelo aterciopelado huye veloz entre mis dedos,
y su relincho, tan dulce como potente, al sol amanasa.
Mi yegua asturiana en el bosque se perdió,
porque no supe sujetar ni su llanto ni su cruz.
A veces imagino que corre feliz junto a los árboles,
susurrando a su paso con el viento una antigüa ensoñación,
tiñendo de color la blanca nive con su mirida agridulce.
Hoy me senté junto al mar, a esperar oir su risa de canción,
viendo escapar en el mar sus crines entre las olas.
Mi yegua asturiana ríe come mansa;
su pelo aterciopelado huye veloz entre mis dedos,
y su relincho, tan dulce como potente, al sol amanasa.
Mi yegua asturiana en el bosque se perdió,
porque no supe sujetar ni su llanto ni su cruz.
A veces imagino que corre feliz junto a los árboles,
susurrando a su paso con el viento una antigüa ensoñación,
tiñendo de color la blanca nive con su mirida agridulce.
Hoy me senté junto al mar, a esperar oir su risa de canción,
viendo escapar en el mar sus crines entre las olas.
sábado, 22 de marzo de 2014
Malditos poetas
Trasnochados soñadores del falso edén,
de versos cancerígenos que no lográis contener,
dueños de la mentira menos piadosa,
aduláis con engaños a aquella diosa
Como el mediocre carpintero soñador
dibujáis una muleta en la que apoyaros
demasiado roída por las termitas de vuestro ego
¡Poeta! patético borracho desdichado,
te hallas exiliado de tus propios versos,
como el niño destetado que ansía volver al hogar,
buscáis refugio en las mercenarias de la luna
donde el útero materno será vuestra tumba.
Así, así de patético es el poeta, que se cree todo lo que escribe,
que se cree el mejor de los peores, consuelo de un idiota,
así el poeta cuando siente y escribe, así inventa una nueva mentira,
porque al principio fue el verbo, y luego la carnosa mentira del poeta.
de versos cancerígenos que no lográis contener,
dueños de la mentira menos piadosa,
aduláis con engaños a aquella diosa
Como el mediocre carpintero soñador
dibujáis una muleta en la que apoyaros
demasiado roída por las termitas de vuestro ego
¡Poeta! patético borracho desdichado,
te hallas exiliado de tus propios versos,
como el niño destetado que ansía volver al hogar,
buscáis refugio en las mercenarias de la luna
donde el útero materno será vuestra tumba.
Así, así de patético es el poeta, que se cree todo lo que escribe,
que se cree el mejor de los peores, consuelo de un idiota,
así el poeta cuando siente y escribe, así inventa una nueva mentira,
porque al principio fue el verbo, y luego la carnosa mentira del poeta.
viernes, 21 de marzo de 2014
Barro en la mano
De la vasija de barro hoy quiero esculpir
Aquellos versos que no me dejan vivir
Cansado y manchado retiro el velo
Voy a dibujarte guirnaldas en el cielo
Y se filtra por mis venas tu viento
Y se ríe del sueño que invento
Del jarrón vacío se mofa ufano
De un tonto con barro en la mano
Queriendo atrapar lo que no se puede
Para que sólo la mente lo recuerde
Rompe la vasija y empieza de nuevo
Toma de Céfiro el relevo
Construyó aquel tonto una flauta
Por si algún día el viento cantara
Pudiese así guardar en la memoria
El alma de una historia y su victoria.
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