jueves, 16 de octubre de 2014

Noche y día, luna y sol.
Te acerqué la luna a tus labios,
tú me acercaste a las estrellas,
Bellas y crueles, tan lejanas...
tan cerca que casi las pude tocar,
cuando en tu mirada me las dejaste acariciar.

Y en esos instantes me dsecubrí desnudo,
bañado por su mortecina luz,
y fue así que no entendí lo que ya comprendía,
y que por eso te acerqué la luna y tu a mí el sol.

Mi Yegua Asturiana:

Mi yegua asturiana ríe come mansa;
su pelo aterciopelado huye veloz entre mis dedos,
y su relincho, tan dulce como potente, al sol amanasa.

Mi yegua asturiana en el bosque se perdió,
porque no supe sujetar ni su llanto ni su cruz.

A veces imagino que corre feliz junto a los árboles,
susurrando a su paso con el viento una antigüa ensoñación,
tiñendo de color la blanca nive con su mirida agridulce.

Hoy me senté junto al mar, a esperar oir su risa de canción,
viendo escapar en el mar sus crines entre las olas.