Trasnochados soñadores del falso edén,
de versos cancerígenos que no lográis contener,
dueños de la mentira menos piadosa,
aduláis con engaños a aquella diosa
Como el mediocre carpintero soñador
dibujáis una muleta en la que apoyaros
demasiado roída por las termitas de vuestro ego
¡Poeta! patético borracho desdichado,
te hallas exiliado de tus propios versos,
como el niño destetado que ansía volver al hogar,
buscáis refugio en las mercenarias de la luna
donde el útero materno será vuestra tumba.
Así, así de patético es el poeta, que se cree todo lo que escribe,
que se cree el mejor de los peores, consuelo de un idiota,
así el poeta cuando siente y escribe, así inventa una nueva mentira,
porque al principio fue el verbo, y luego la carnosa mentira del poeta.
de versos cancerígenos que no lográis contener,
dueños de la mentira menos piadosa,
aduláis con engaños a aquella diosa
Como el mediocre carpintero soñador
dibujáis una muleta en la que apoyaros
demasiado roída por las termitas de vuestro ego
¡Poeta! patético borracho desdichado,
te hallas exiliado de tus propios versos,
como el niño destetado que ansía volver al hogar,
buscáis refugio en las mercenarias de la luna
donde el útero materno será vuestra tumba.
Así, así de patético es el poeta, que se cree todo lo que escribe,
que se cree el mejor de los peores, consuelo de un idiota,
así el poeta cuando siente y escribe, así inventa una nueva mentira,
porque al principio fue el verbo, y luego la carnosa mentira del poeta.